El 13 de febrero de 1708 zarpó del puerto de Pasajes (San Sebastián) la fragata "San Juan Bautista", al mando del capitán Francisco de Sorarte, vecino de Deba (Gipuzkoa). Una laboriosa búsqueda de información sobre el naufragio de esta fragata-correo en las costas gallegas ha permitido aflorar un desconocido episodio de la Guerra de Sucesión que se tradujo en una fuerte pérdida de dinero para España.
Asimismo, este episodio evidencia la picaresca que había en la Carrera de Indias, la indefensión de las costas españolas y la influencia de los altos cargos en la Justicia. La fragata formaba parte del servicio de estafetas que se acababa de adjudicar al recién nombrado marqués de Montesacro “y compañía”, admitiendo carga y viajeros. Su destino era Cartagena de Indias y llevaba en sus bodegas un cargamento de hierro vasco, tan apreciado al otro lado del Atlántico. Nadie imaginaba lo que les esperaba.
En Cartagena de Indias
Pese a los intentos por localizar datos sobre la estancia de la fragata en Cartagena de Indias, no se ha encontrado nada, por lo que hay que recurrir a la lógica. La "San Juan Bautista" debió de arribar en marzo o abril de 1708 y, por tanto, presenció la batalla de Barú del 8 de junio, en la que se hundió el famoso galeón "San José". Diez días después, los ingleses retiraron el grueso de su escuadra a Jamaica, dejando algunas unidades patrullando las costas. Esto obligó a la fragata correo a permanecer en Cartagena hasta finales de septiembre o principios de octubre.
El extraño desembarco de caudales en Cuba y su apresamiento
En pleno viaje de regreso, a la altura de Bahía Honda (Cuba), avistaron tres corsarios enemigos. Ante el peligro, se decidió poner a salvo el dinero en la lancha de la fragata: unos 250.000 pesos (casi siete toneladas de plata). El plan salió mal: la embarcación fue apresada por una piragua enemiga. La fragata logró entrar en La Habana el 14 de octubre, pero el incidente provocó que estuviese retenida tres meses mientras se litigaban varios pleitos y las autoridades se incautaron de otros 50.000 pesos.
Hay muchos elementos que no cuadran en esta historia y que apuntan a una posible operación de contrabando o de “teatrillo” para proteger los caudales de mercaderes extranjeros ante la previsible confiscación real.
Naufragio en Galicia
El 14 de enero de 1709 zarpó la fragata. El 18 de febrero avistó la costa norte gallega. Al día siguiente trataron de entrar en A Coruña o Ferrol, pero un fuerte viento del sur se lo impidió. Cuando iban en demanda del cabo Ortegal, avistaron de nuevo a tres corsarios pechelingues (holandeses). Un marinero de la zona sugirió dirigirse a la ría de Cedeira. Llegaron a la bocana, pero el viento les impidió entrar. Intentaron desembarcar gente para pedir ayuda, pero el temporal del suroeste arreciaba. Las anclas no hicieron firme en el fondo de cascajo y el barco se acercó peligrosamente a los acantilados.
Dispararon cañonazos, cortaron los cuatro mástiles… todo fue inútil. La gente se arrojó al agua y fue recogida por las lanchas pesqueras de Cedeira. El capitán se negó a abandonar el buque, pero fue convencido en el último momento. Solo se ahogaron un tripulante y un criado indio. La violencia del temporal deshizo el barco contra las rocas entre Pedras Brancas y la pena Con Cagado el 20 de febrero de 1709, de madrugada.
Tras el naufragio
La carga (tabaco, cacao, lana de vicuña, vainilla, índigo y cueros) llegó a la costa. Se recuperaron unas 9.200 monedas de plata y 33 de oro. El capitán fue encarcelado, principalmente por no haber salvado la correspondencia real, pero finalmente fue liberado sin cargos gracias a la influencia del marqués de Montesacro.
Nuevo proyecto arqueológico: a la búsqueda del "San Juan Bautista"
Más de tres siglos después, la costa de Cedeira se preparó para recuperar esta página casi olvidada de su historia marítima. Gracias a la documentación inédita localizada por
Yago Abilleira, un equipo de arqueólogos submarinos liderado por el que suscribe (junto con miembros del recién formado
grupo de investigación Áncora)
iniciaría en primavera de 2021 una campaña de investigación para localizar con precisión los posibles restos de la fragata-correo.
El proyecto cuenta con el respaldo oficial de la comisión del
Museo Mares de Cedeira (Concello, Confraría de Pescadores y Asociación Mares). El alcalde Pablo Diego Moreda y la técnica del museo
Lucía Brage han destacado el interés del pecio como capítulo inédito que combina historia naval, correo real y solidaridad vecinal en plena Guerra de Sucesión.
Más que recuperar objetos, el objetivo principal era "localizar con precisión" el lugar del naufragio.
La prospección fue realizada finalmente por Alberto García. Aunque la búsqueda no dio resultados positivos, es muy difícil que haya desaparecido todo rastro del naufragio, por lo que la cuestión aún sigue abierta.
Este pecio es importante porque representa una de las rutas transatlánticas del correo real del siglo XVIII, además de que rescata un importante episodio naval para Cedeira y refuerza el rico patrimonio subacuático de Ferrolterra y de Galicia.
¿Te imaginas bucear entre los restos de un navío del siglo XVIII?
¿Conocías esta historia? ¿Qué otros pecios gallegos te gustaría que se investigaran?
Cita APA: Fernández Abella, D. (2026, 3 de noviembre). El naufragio de la fragata correo San Juan Bautista (1709): un tesoro del siglo XVIII bajo las aguas de Cedeira. Argología. https://argologia.blogspot.com/2026/11/el-naufragio-de-la-fragata-correo-san.html
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