El castro de Saa y una nueva hacha de talón y dos anillas.

 

El castro de Saa sigue excavándose y consolidando sus estructuras y ya es un punto de parada obligada, por lo menos para los que vamos habitualmente a nuestra tierra.

El castro está muy bien conservado, y además del gran dominio visual que tiene sobre su entorno posee un espectacular sistema defensivo que protege la entrada principal del recinto.

Podéis ver el castro en 3D, aquí.

Este año, sumado a las cinco intervenciones arqueológicas de años interiores, en la sexta se han descubierto y consolidado una gran parte de los restos de una vivienda galaicorromana (de grandes dimensiones, varias estancias y dos pisos de altura) que seguro que ayudará a conocer el casi invisible mundo galaicorromano de A Pastoriza y a Terra Chá.

Pero otro de los hallazgos espectaculares y sorprendentes fue la aparición de un hacha de bronce de talón y dos anillas, del bronce final en el derrumbe del paramento interior de la muralla.

Como dirían en History Channel: un objeto fuera del tiempo.

¿Y qué hace allí?

Según un comentario del doctor José Suárez Otero se identifica con claridad como un hacha típica del Bronce final del Norte de Galicia y Occidente Asturiano con trazos arcaizantes, como el talón muy saliente, quizás oblicuo, y los rebordes del talón decrecientes hacia el remate del mismo. Se trata de una pieza encuadrable en la tipología  26 B de Monteagudo, con un paralelo en el concello de Antas, aunque recuerda la aparición de ejemplares del tipo 28 B en áreas cercanas, como Piquín, Distriz o Samarugo.

Apunta también el arqueólogo a que la curvatura que muestra la pieza parece más producto de rehacer la pieza por ablandamiento, o una deformación por su uso, apuntando también a su probable utilización original para el trabajo de la madera.

Según comenta también el profesor Marcial Tenreiro Bermúdez no se puede descartar que sea un depósito ritual vinculado a la construcción de la muralla, en el que no sería raro reutilizar una pieza de cronología anterior, poniendo como ejemplo la aparición en un contexto de la Edad del Hierro un hacha de anillas en una zanja debajo de un hogar en una casa del Chao San Martin.

Otra posibilidad que el investigador señala es el uso ritual y simbólico de esta tipología de hachas durante la Edad del Hierro, como parecen reflejar los llamados bronces votivos sacrificiales, o en la aparición de un hacha de cuatro anillas en el Castro de Viladonga.

Y remite a una presentación suya, en vías de publicación, que podéis consultar aquí.

Más allá de los acertados apuntes de expertos en el tema, es fascinante la pervivencia, la recurrencia de unas piezas que más allá de su formalidad tipológica tienen que trascender por fuerza al mundo simbólico, espiritual: ¿Era un objeto llevado por la comunidad como reliquia? ¿Un objeto de los antepasados? ¿O algo hecho "al modo antiguo" como ofrenda?

Las preguntas son muchas y las respuestas.. igualmente también... porque es difícil entender el significado de estos objectos para las comunidades que los atesoraban... o los "escondían", en este caso en el interior de una muralla de un castro de la Edad del Hierro.

Preguntas sin respuesta, por ahora, pero que nos hacen pensar.

Si queréis ver la ubicación del yacimiento podéis pinchar aquí.

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