Skiathos medieval y moderna.

Pero no solo tiene una historia antigua reseñable… 

Tras un largo e importante dominio bizantino, en el año 1207 los venecianos hermanos Gyzi conquistaron la isla. Construyeron un castillo para dominar y defender la ciudad de Skiathos de los piratas, en una isla cercana al puerto viejo, el Bourtzi, muy similar al Bourtzi de Nafplio.

Pero no consiguió sus objetivos. La ciudad volvió a soberanía romana en pocos años. El clima de inseguridad y bandidaje del Egeo obligó a trasladar la población de Skiathos. A mediados del siglo XIV, los habitantes de trasladaron, desde el asentamiento originario hasta el espolón rocoso, rodeado de acantilados, de Kastro (palabra griega que significa castillo) en el Norte de la isla; un lugar de  muy difícil acceso y más fácil defensa. Allí estaría la población en época tardobizantina y durante la dominación otomana de la isla, hasta que, después de la Guerra de Independencia, y tras la desaparición de la piratería en el Mar Egeo, esta ubicación pierde su importancia estratégica, y la capital de la isla se traslada, en 1830,  al sitio original donde está ubicada ahora. Las ruinas de Kastro impresionan a propios y extraños, como un pueblo fantasma, lleno de recuerdos y grandes historias, enmarcado en una ubicación espectacular. Actualmente está inmerso dentro de un programa de limpieza y rehabilitación, para mejorar su visita y disfrute.

La Isla fue famosa también un importante refugio de patriotas griegos. Numerosos rebeldes fueron apoyados desde el Monasterio de Evangelistria, creado en 1704 por monjes venidos del Monte Athos. En Evangelistria se creó y enarboló en 1807 la primera bandera de Grecia. Gran soporte durante la guerra de Independencia griega, allí de reunieron líderes militares prominentes (incluyendo a los famosos Kolokotronis y Miaoulis) para mantener reuniones previas a la insurrección, y se juró la bandera por el obispo local.

En el siglo XIX Skiathos se convirtió en un importante centro de construcción naval en el Egeo. La abundancia de bosques de pino en la isla hizo que los otomanos establecieran astilleros de barcos oceánicos, que prácticamente acabaron con los pinos de la isla . no obstante, no fueron estos astilleros, sino la aparición de los barcos de vapor, los que marcaron el fín de esta construcción naval. 

Tan solo al fondo de la bahía, en las cercanías del Aeropuerto, quedan pequeños carpinteros que todavía reparan y construyen embarcaciones tradicionales.

Como anécdota apuntar que parte de la película Mamma mía fue filmada aquí, y sobretodo en la isla vecina, Skopelos. Viendola, se puede uno hacer idea de las maravillas y grandiosos paisajes del entorno.

En fín, esta es nuestra maravillosa isla griega. Regresados ya de nuestra campaña del 2013, solo nos queda esperar, mirando al cielo, y suspirar por volver allí lo antes posible...


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