A Barronca.


Ya llevamos una semanita de limpieza de vegetación y la verdad es que parece otro sitio. Ahora se aprecian elementos que antes estaban ocultos tras treinta años de crecimiento sin control de vegetación. Fundamentalmente la limpieza de vegetación se centra en una gran parcela y su foso, que va recuperando su aspecto, y ofreciendo pistas de lo que fue.

Ya empezamos a ver con claridad el espacio central que ocupó la fortaleza residencial de la mitra, esa que desde el siglo XIII hasta el XV fue " casa fuerte y de placer y la más hermosa e deleitosa que había en todo el Reino".

El castillo de la Rocha de Padrón fue destruido por los Irmandiños, si... pero su historia no acabó ahí, porque siempre el fin de un yacimiento arqueológico es otra etapa, la historia de su abandono. Quizás ya no encontremos una edificación suntuosa con salas pintadas y doradas, y a lo mejor por ahora no se enseñan los corredores con ladrillos de vistosos colores rodeados de edificios, huertas, naranjos, fuentes y estanques... Quizás sea también difícil imaginar su muralla almenada, sus torres, cubos y baluartes o su puente levadizo... porque ha pasado el tiempo. Pero algo queda... y los nuevos habitantes del castillo allí estaremos, invocando su recuerdo y despejando su futuro, una semana más...

De momento ya sabemos porque los vecinos la conocen por A Barronca... por unos taludes con una altura de más de diez metros casi imposible de limpiar. Casi, solo casi...


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