La penitencia de Urraca.


Estamos en pleno manjar semanal, devorando ávidamente cada capítulo de Juego de Tronos de esta temporada.



De la temporada anterior hay una escena impactante (mejor en los libros, leyendo los pensamientos de la reina madre) en la que Cersei ha de caminar hasta la Fortaleza Roja como expiación de sus pecados, impuesta por el Gorrión Supremo, en nombre de la religión de los Siete y la Fe militante.

Aunque las condiciones no son las mismas, esas escenas de rienda suelta de pasiones (y odios) contra el intocable, me recordó a otra reina humillada, Urraca, avergonzada en una Compostela en armas, sublevada contra los señores en un fin de semana de ira... y fuego.


Antecedentes: La Reina (Urraca) y el Obispo (Xelmirez) huyen de la masa enfurecida que los quiere linchar y que acaba de quemar el templo de Santiago. Se refugian en una torre y los compostelanos deciden también incendiarla. Invitan a la Reina a salir:

...Nisto berraban os de fora: Saia a raiña, se quere; só a ela lle damos permiso para saír e facultade para vivir; os demais perezan a ferro e lume. Oído isto, como o lume aumentara na torre, a raiña estimulada  polo bispo, e obtida a seguridade dos de fóra, abandonou a torre. Pero despois que  a turba viu que saía, bótanse contra ela, cóllena, chimpana no chan nunha lameira; arrebátena coma lobos, rachan coseu vestido, ata tal punto que de peitos para baixo quedou no chan por moito tempo co corpo vergonzosamente espido e á vista de todos. Intentaron tamén moitos cubrila con pedras, entre eles unha vella compostelá que a feriu gravemente cunha pedra na fazulla...

La solución no la veréis en esta nueva temporada de GOT, sino en la Compostelana, Una delicia. Y es que, como digo siempre, la realidad siempre supera a la ficción.


Comentarios

Entradas populares