Bombas de achique romanas.
Cerca de donde vivo suelen fondear grandes cargueros de paso, que esperan entrar a puerto o continuar viaje, o quedándose allí se ahorran un dinero del atraque.
Periódicamente ( especialmente en periodo no estival) llegan restos a las playas de "sentinazos" nocturnos prohibidisisimos, pero difícilmente controlables.
Esas bombas de achique son fundamentales aún en los barcos de hoy, cuanto más en los barcos de la antigüedad.
Las embarcaciones comerciales romanas disponían de bombas de achique (Sentinaculum), documentadas arqueológicamente al menos desde el siglo I. a.C.
Al igual que ahora servía para evacuar el agua almacenada en el fondo del barco, sobre la quilla. Debido a su importancia se colocaba a popa, resguardada a veces bajo una caja de protección.
Por unos pequeños "agujeritos" hechos en las varengas del barco llegaba el agua a la bomba: Básicamente una cadena con discos que se movían manualmente dentro de unos cilindros) que por succión aspiraba el agua y era evacuada fuera del barco por unas tuberías de plomo.
Una tecnología que en lo esencial no ha cambiado, pese a que ahora los fluidos que expulsan son bastante más tóxicos.
Un ejemplo de un barco con este sistema es el pecio de Laurons II. Podéis leer un articulín (En francés) aquí.
Aquí abajo tenéis un ejemplo de uno de los barcos de San Rossore, en Pisa


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