Un pecio tardoantiguo en Cesarea.
Un gran barco mercante está a punto de llegar al gran puerto romano de la región: Cesarea Marítima.
Estamos bien avanzado el siglo IV después de cristo, y pese a que no es aún la religión oficial, el cristianismo gana adeptos rápidamente después de la protección imperial a esta religión, originaria de la región sirio palestina. El cargamento de esta navis es un montón de piezas y fragmentos de bronce para reciclar... estatuas y objetos para fundir y aprovechar... para crear algo acorde a los nuevos tiempos que corren.
A la entrada del puerto de Cesarea el pesado barco se encuentra con vientos adversos. La artemon es insuficiente para maniobrar hacia la angosta (pero protegida) bocana del puerto, empujándolo contra el frente exterior del dique del puerto...
La tripulación desesperada echa anclas, en un intento de frenar la deriva del barco, ya de través... pero es imposible.
Es tal la fuerza del viento que rompen los cables de las anclas y en barco encalla contra la escollera del puerto, destrozándose esa noche por la fuerza del oleaje. Del barco, parcialmente emergido, se recuperó todo lo posible, cuanto la mar se calmó... pero su interior, con el casco quebrado, desparramó su carga interior por todo el fondo.
Año 2016. Los temporales se han llevado la arena que gran parte del año cubren el fondo marino en esta zona. Dos buceadores durante un rutinario buceo recreativo empiezan a ver numerosas piezas de bronce, antiguas figuras y objetos en el fondo del mar... El pecio sale de su olvido.
Podéis ver la noticia, en inglés, aquí.
Un pequeño vídeo de la noticia (en inglés) lo podéis consultar aquí


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