San Tirso de Portocelo. Restaurando la iglesia.
A menudo sucede que se entiende una restauración como levantar muros, poner tejados y amueblar el interior. Esto sucede por un concepto erróneo de los criterios de conservación restauración en edificios históricos; un trabajo complejo en los que además, participan muchos profesionales: arqueólogos, arquitectos, canteros, mamposteros, conservadores-restauradores...
En muchos casos restaurar (conservar) no implica rehabilitar, sino conservar los restos, estabilizarlos e impedir que se degraden más por efecto del tiempo, o la climatología, o la acción humana...
Eso es lo que se hizo en las ruinas de la iglesia de San Tirso de Portocelo: conservar la ruina, estabilizar los restos de un edificio asolado por casi cien años de expolio y de abandono a la intemperie. No se quiere inventar un edificio del que nos faltan muchas piezas para realizar una reconstrucción fiable. Estas intervenciones aún necesitan mucha didáctica, explicar qué y porqué se hace así, para de este modo valorar los restos tal y como están, la inversión y su resultado.
Y si, además podemos seguir usando este espacio para muchas cosas, siempre con respeto, como disfrutar, grabar clips musicales o hacer lume cuma pedra.
Podéis echarle un vistazo a los vídeos de Tiktok que hemos hecho sobre esta primera actuación de conservación restauración, aquí. También tenemos una selección de fotografías de los trabajos en el Instagram oficial, aquí.



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