La Armada de Flandes (1496-1497): la mayor flota de los Reyes Católicos que llevó a Juana la Loca a casarse con Felipe el Hermoso.

En pleno siglo XV, cuando España acababa de conquistar Granada y descubrir América, los Reyes Católicos organizaron la operación naval más ambiciosa y lujosa de todo su reinado: la Armada de Flandes.

No era una flota de guerra para conquistar territorios ni una expedición de exploración como la de Colón. Era una flota diplomática destinada a sellar una de las alianzas más importantes de la historia europea: el matrimonio entre la infanta Juana de Castilla (la futura Juana la Loca) y Felipe (I) el Hermoso, heredero de los Países Bajos y del Imperio Habsburgo.

Juana la Loca y Felipe el Hermoso se conocen en Flandes.

Por supuesto, algunos de los navíos, las carracas y cuatro naos pasarían por Galicia, que se convertiría (como sería también con el episodio de la Gran Armada) en punto de reunión y avituallamiento. Quedaron fondeadas en el "abra de la çibdad (Betanzos), cabe Fontao (Sada)", ya que no debemos olvidar que Galicia es la única región del norte con gran capacidad agropecuaria y pesquera, aunque deficitaria en cereales de calidad.

Se adquirieron tocinos de Sarria y Lemos, vacas y bueyes en A Coruña, al igual que rayas. Tanto en Coruña como en Betanzos se obtuvo sal en los alfolís, el vino y el vinagre embarcados, y en las dos se fabricaron velas para la luz y toneles para el almacenamiento, además de la contratación de los barqueros para el acarreo. Se traen huevos del monasterio de San Andrés, en la Pescadería, y pescado cecial de Bayona, Pontevedra, Pobra do Deán y Vilanova de Arousa, que se transporta también hasta aquí. Finalmente, las vacas, carneros y gallinas vivas que también suministraría Galicia se decide embarcarlas en Laredo, para evitar que sufra el género. Las embarcaciones fondeadas ya traían el bizcocho enviado por el obispo de Badajoz, pólvora de Écija y otros bastimentos como frutos secos o dulces del Levante para el consumo de la princesa y su Corte.

La flota más poderosa jamás vista hasta entonces

En agosto de 1496, desde el puerto de Laredo (Cantabria), zarpó una auténtica ciudad flotante:

  • 15 naos (barcos atlánticos de carga grandes)
  • 5 carabelas
  • 2  carracas genovesas (los gigantes del momento, de más de 1.000 toneladas cada una)
  • Más de 20 pinazas auxiliares
  • Cerca de 60 navíos comerciales que aprovecharon la comitiva para hacer la ruta y comerciar

En total, casi 6.000 personas a bordo: marineros, soldados, nobles, damas de compañía, criados, músicos y hasta embajadores. Laredo, un pueblo de apenas 2.000 habitantes, se convirtió durante semanas en uno de los puertos más importantes de Europa. Nunca antes los Reyes Católicos habían armado una flota tan grande ni tan bien equipada: artillería moderna, provisiones para meses y un despliegue de lujo para impresionar a las cortes flamencas. Al mando iba el almirante Fadrique Enríquez, con órdenes directas de Isabel y Fernando.

Retrato de los Reyes Católicos.

El viaje de ida: tempestades y boato real

La armada partió el 22 de agosto de 1496. El viaje fue duro: fuertes temporales obligaron a refugiarse varios días en la costa inglesa, en Portland.

Juana, que solo tenía 16 años, viajaba como futura duquesa de Borgoña. La flota llegó a Flandes a mediados de octubre. El 17 de octubre de 1496 se celebró el encuentro oficial entre Juana y Felipe el Hermoso. El matrimonio, ya ejecutado por poderes, se consumó y la alianza quedó sellada, entrando los Habsburgo en la órbita hispana. Pero la armada tenía una segunda misión: debía traer de vuelta a Margarita de Austria, hermana de Felipe, que iba a casarse con el príncipe Juan, primogénito de los Reyes Católicos que, como sabemos, falleció sin poder reinar.

El terrible invierno de 1496-1497

La flota de regreso no pudo zarpar hasta febrero de 1497 debido al mal tiempo. Los temporales fueron tan brutales que más de 1.000 personas murieron entre diciembre de 1496 y enero de 1497 por frío, hambre y enfermedades. La armada tuvo que refugiarse de nuevo en Inglaterra antes de llegar finalmente a España en marzo de 1497. A pesar de las pérdidas humanas, la misión diplomática fue un éxito rotundo: se había demostrado al mundo que los Reyes Católicos eran capaces de organizar una flota de primer nivel y que España entraba con fuerza en el tablero político europeo.

Ruta de la Armada de Flandes (1496)
Ruta de la Armada a Flandes (1496)
¿Por qué fue tan importante?

La Armada de Flandes no fue solo un viaje matrimonial. Fue el primer gran paso de la alianza entre la Monarquía Hispánica y los Habsburgo que, décadas después, daría lugar al Imperio en el que “nunca se ponía el sol”. Además, demostró la capacidad naval de Castilla y Aragón en un momento clave: justo después de la conquista de Granada y en pleno inicio de la expansión americana.

Resumen rápido

  • Año: 1496 (ida) – 1497 (regreso)
  • Objetivo: Llevar a Juana a Flandes y traer a Margarita a España
  • Tamaño: Una de las mayores flotas de la época (casi 6.000 personas)
  • Resultado: Alianza Habsburgo-Trastámara sellada (con consecuencias históricas enormes)

La Armada de Flandes es una de esas historias fascinantes que demuestran que la historia de España no solo se escribió en América o en Italia… sino también con alianzas matrimoniales en el Mar del Norte.

Cita APA: Fernández Abella, D. (2026, 13 de agosto). La Armada de Flandes (1496-1497): la mayor flota de los Reyes Católicos que llevó a Juana la Loca a casarse con Felipe el Hermoso. Argología. https://argologia.blogspot.com/2026/08/la-armada-de-flandes-1496-1497-la-mayor.html

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