VII Jornadas de Jóvenes en Investigación Arqueológica.
Ya hace unos días que hemos vuelto de las JIA2014 en Vitoria-Gasteiz. Hemos disfrutado de un elenco variado y transgresor, horizontal y de pensamiento profundo y crítico. Da gusto saber y ver que las JIA se mantienen vivas, y que gozan de buena salud. Hacía 2 años de nuestra última intervención y relato en este mismo blog.
Decía un sabio y clásico de estas jornadas anuales que, como nosotros, cada vez es menos joven para acudir. Va tocando el fín de una generación marcada por unas tesis que se cortan (y acortan) al son de Bolonia. En los JIA el relevo es inminente... pero no por ello recogerán en guante gente menos preparada, menos ilusionada o con menos ganas de tirar para adelante. Hay futuro.
No quiero hablar de lo bien que nos han tratado, de la maravillosa organización o de nuestra intervención en él, que todos los asistentes han evaluado y podido juzgar. Voy a hablar de compañerismo.
En estos ambientes sanos es donde se hacen amistades, se forjan proyectos, se crean colaboraciones y nacen nuevas e importantes ideas. Aquí, en este tipo de debates que intentan romper el formato academicista, es donde se pueden observar lateralidades, multiplicidades de discurso que salen de la línea imperante del catedrático de turno. A pesar de no encajar a veces sintonías, uno se siente libre de escuchar discursos diferentes, vanguardistas, transgresores de líneas obsoletas.
No importa que no se llegue a un punto de acuerdo, no importa que no haya resultado (victoria o derrota), sino el intercambio de ideas, debate respetuoso y buen rollo... porque a veces uno se cansa del corsé envarillado de un congreso X, y es bueno refrescar tendencias, opiniones y temas con (ya) amigos, entorno a una arqueología del siglo XXI, una nueva arqueología de la supermodernidad.
Podéis acceder a las actas, pinchando aquí.
Comentarios
Publicar un comentario