425 + 1.
Estos días anduve recordando con un colega que estudia en Dinamarca con que andábamos hace un año. Y todo ha vuelto a aflorar a mi cabeza. Pocos saben la gesta que implica perseguir sueños sin ayuda. Y se hizo, gracias al esfuerzo de unos pocos.
Ayer cumpliste un año más... yo quise celebrarlo en silencio consciente mente... y solo te devolvieron más silencio. porque ya no eres noticia. Ya no estás de moda.
Cuando no hace tanto se corrían ríos de tinta sobre ti, cuando despertabas sorpresa y admiración a lo largo del ancho mundo, y todo eran elogios.
Hoy duermes donde descansaste tanto tiempo, en silencio, en paz.
Dos artículos después, (y otros dos que llegarán), sigues manteniendo guardados tus secretos. Al fin y al cabo, después de todo aquello, no los pudimos desvelar... y a nadie parece interesarle que nos cuentes tu magnífica historia... al fin y al cabo, de que servirá (pensarán ellos)?
Ahora, que ya no interesas a nadie ahí sigues, viendo pasar el tiempo, desvaneciéndote, a remojo.
Eso sí, dentro de los sinsabores que te pueda provocar tu propio olvido si existe una constante: la apatía de los que deciden, que ni antes ni ahora te han prestado caso. Porque estás bajo el agua, y allí nadie se queja, porque se ahoga.
Felicidades, supongo...


Temos uns gobernantes que son o pior que aterrou para o noso patrimonio terrestre e asolagado. A cultura non da votos. Seguimos navegando rumbo ao temporal.
ResponderEliminarBueno Fernando, non da votos porque nos non a exiximos. Para iso temos que ensinar e concienciar, como fas ti. Se a sociedade se dera conta do valor do patrimonio pediría a súa recuperación as administracións e os politicos actuarían!
Eliminar