Historias olvidadas.



Es curioso como poco a poco la Historia va recuperando el conocimiento de los "olvidados". Si primero se dejo de hacer historia de las élites e historia política por historia social, luego pasamos por la historia de género, tratando de recuperar la historia perdida de la mitad de la humanidad.
Ahora he visto algunos libros y artículos que recuperan el papel de los "diferentes": la historio grafía "gay".

Entiendo que estos trabajos buscan con su mirada focalizada, recuperar el espacio de todos estos colectivos marginados en la historia. Y no deja de sorprender algunos datos y curiosidades, que a veces maravillan: bien por lo sorprendente, bien por la diferencia con el estándar imperante o que se estudia en todos los manuales de Historia.

Me apetecía a colación traer un texto puesto de relevancia por algunos autores modernos:


Año 1031. Cartulario de Celanova:

Nosotros, Pedro Díaz y Munio Vandilez, pactamos y acordamos mutuamente acerca de la casa y la iglesia de Santa María de Ordines, que poseemos en conjunto y en la que compartimos labor; nos encargamos de las visitas, de proveer a su cuidado, de decorar y gobernar sus instalaciones, plantar y edificar. E igualmente compartimos el trabajo del jardín, y de alimentarnos, vestirnos y sostenernos a nosotros mismos. Y acordamos que ninguno de nosotros dé nada a nadie sin el consentimiento del otro, en honor a nuestra amistad, y que dividiremos por partes iguales el trabajo de la casa y encomendaremos trabajo por igual y sostendremos a nuestros trabajadores igual y con dignidad. Y continuaremos siendo buenos amigos con fe y sinceridad, y con otras personas continuaremos siendo por igual amigos y enemigos todos los días y todas las noches, para siempre. Y si Pedro muere antes que Munio, dejará a Munio la propiedad y lo documentos. Y si Munio muere antes que Pedro, le dejará la casa y los documentos.

Un contrato que, al menos con la mirada de la sociedad del Siglo XXI solo ofrece una imagen de fidelidad y amor.



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