Cómo identificar un castro.
Hace unos días hablábamos en un grupo de Facebook en cómo se podría identificar si había un castro en algún sitio en concreto. Además vino mucho al pelo el hilo, porque casi al mismo tiempo salió la noticia de localización de seis nuevos castros en Lugo.
Aunque la mayoría de los castros (al menos los más evidentes) están ya catalogados hoy en día, siempre hay sorpresas, facilitadas ahora por las nuevas infraestructuras de datos espaciales de fácil consulta on-line.
Un indicio siempre muy fiable es la existencia del topónimo castro en el paisaje, que en un porcentaje altísimo marca la ubicación de un yacimiento arqueológico en ese punto o sus cercanías. Y digo yacimiento a conciencia, porque no siempre resulta ser un asentamiento fortificado de la Edad del Hierro el que se oculta tras el topónimo, como publicamos hace unos años.
Si además al topónimo en el paisaje lo acompaña alguna leyenda de mouros en la zona (algo muy habitual) el porcentaje crece aún más, y seguro merece catalogarse.
Si además al topónimo en el paisaje lo acompaña alguna leyenda de mouros en la zona (algo muy habitual) el porcentaje crece aún más, y seguro merece catalogarse.
Porque a veces cuando hacemos prospección no se ven materiales arqueológicos (por la abundante vegetación del noroeste) ni estructuras arqueológicas (fosos defensivos o parapetos defensivos), que pueden estar enterradas, o destruidas... sin que signifique que ya no haya yacimiento arqueológico... asique estad atentos porque igual teneis un castro al lado de casa sin saberlo!!
Un ejemplo de este estilo lo pudimos escuchar de la mano de Roberto Bartolomé Abraira en las Xornadas Castrexas del Castro de Doade que se hicieron en el Museo Casa do Patrón. El caso del castro da Piringalla, en Lugo, que podéis identificar en esta imagen aérea de 2018:
Podéis leer una noticia reciente del castro aquí.
Podéis leer un artículo sobre la intervención arqueológica que se hizo, publicado por su director, aquí.

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