Proyecto Ragazzona. Epílogo.

Ya hemos hecho las maletas. Con satisfacción, pero con pena dejamos atrás amigos buenas experiencias y el disfrute de la rutina diaria: navegar esta maravillosa ría de Ferrol, e investigar sus profundidades.

También duele dejar atrás este yacimiento. Da pena no volverlo a ver hasta una futura (esperemos) segunda fase de nuestros trabajos... porque en el fondo nos sentimos responables de su destino a partir de ahora.

Si es cierto lo que decía J.Y. Blot, tu no escoges el pecio, el pecio te escoge  a tí. Y cuando esto ocurre el vínculo se cierra. Es un destino inseparable, y futuro.  Para siempre.

Seguro que no será la última vez que la Ragazzona salga del agua y navegue entre olas de palabras, vea espumas de tinta negra y sea fotografiada a diario, cual estrella del celuloide. 

Habrá nuevos proyectos, nuevas investigaciones que nos desvelen sus secretos sumergidos.

 Pero por ahora, debemos dejarla descansar. Allí, donde está tranquila; donde esperemos nadie la intente herir, nadie pueda robarle sus pertenencias y pueda continuar silenciosa su sueño de 425 años.

Queda mucho por hacer. Queda mucho por trabajar para que nunca más se ignore su hermosa y trágica historia.

 Aquel gigantesco barco requisado en Lisboa, aquel barco Adriático, que probablemente formaba parte de los convoyes venecianos a Flandes. Barco osado, comandado por Bertendona, siempre en primera línea, defendiendo dignamente el ala norte de la Armada contra Howard, en aquel Canal traicionero de fuertes corrientes. 

Superviviente de la circunnavegación de Gran Bretaña, a las costas de Escocia y de Irlanda, de las pocas de tu escuadra; y que solo el infortunio impidió llegar a la Coruña, tras conseguir llegar a aguas amigas, de tu maltrecho viaje.

Tus marineros, tus soldados, tus piezas artilleras, y tu capitán, se vengaron de Drake, cinco meses despues, defendiendo una heroica Coruña totalmente acorralada.

Te dejamos tranquila, dejamos de aletear a tu lado, descubriendo tus secretos. Por ahora, solo por ahora, nos iremos, y te tendremos en nuestra memoria.

Seguiremos ahí, pensando en tí, hasta la próxima vez.







Comentarios

Entradas populares