Castro de Gastrar. Lo perdido.
Naturalmente lo que tenemos y conocemos hoy en día en Gastrar, esta pequeña parroquia de Boqueixón (que pobló de recuerdos la primera infancia del hoy futbolista del Chelsea, Fernando Torres) es un castro que no es como era en su origen y/o uso primitivo.
Es un error pensar que tanto este, como otros han permanecido inalterados durante siglos. Antes al contrario se trata de un elemento que suma y aglutina una serie de cambios en el entorno y actividades cotidianas que han variado su morfología.
Sabemos que en su zona Sur, espacio de fincas privadas, dedicado al cultivo de maíz, existía un aterrazamiento que hoy ha sido rebajado, pero que aún se observa tenuemente a través de la pequeña loma que reproducen los maizales que le da uso. No sabemos cuando ha sido rebajado, pero los vecinos del lugar aún tienen recuerdo de ese espacio aterrazado, con lo cual probablemente haga menos de cuarenta o cincuenta años de ello. Es posible que esta terraza tuviera también un parapeto, hoy perdido.
De un posible foso que rodeara la Croa o Acrópolis tampoco tenemos reflejo visual hoy en día. Si llama la atención que bajo el talud defensivo de la Croa exista un camino perimetral ligramente rebajado, y de un ancho regular. Sabemos que esos caminos se aprovechan del foso en numerosisimas ocasiones. Lo usan, y con el paso del tiempo en mucho casos se van cegando. quizás sea este el caso.
La entrada es la parte del recinto superior que más alteraciones ha parecido sufrir... se observa claramente que ha sido rebajada y ampliada, rompiendo la línea de talud y muralla. Es otro caso habitual en el mundo de los castros galaicos. Para mejorar la subida a la croa con maquinaria, normalmente en la entrada original del castro, (que al ya tener una abertura facilita el cometido) se practica un allanamiento y ampliación del espacio, en este caso con rampa de subida, para mejorar el acceso con esos vehículos agrícolas a la parte superior y poder cultivar.
Todo ello nos lleva a pensar de nuevo algo que, que muchos conocemos. El proceso de cambio de la morfología tradicional del agro gallego, y la introducción de maquinaria, ha hecho grandes cambios en el paisaje agrario tradicional. La introduccion de maquinaria en la agricultura gallega a producido grandisimos cambios y destrucciones en el patrimonio gallego, que antes, con el uso exclusivo de fuerza manual o animal, era casi imposible de alterar, y simplemente se zonificaba y aprovechaban los espacios de los antiguos asentamientos fortificados.
Hoy mucha de esta arquitectura milenaria se ha perdido, o se pierde progresivamente, como en nuestro castro de Gastrar. Solo la arqueología, y los estudios globales de los yacimientos y su entorno, pueden ser capaces de hacernos comprender como eran en el pasado.

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