El naufragio de la Nao Santa María.
Como le decía a un amigo, hace unos días, tenemos la fea manía a veces de acudir a segundas y terceras fuentes sin ir al texto original, corrompiendo sin quererlo la información, como en el juego del teléfono.
En este caso hace poco hablábamos del supuesto hallazgo de la nao Santa María (apodada la Gallega) de Colón y no hablamos (intencionalmente) de como naufragó, y su naufragio propicia el primer asentamiento en nuevo mundo, el Fuerte de Navidad, posiblemente hallado hace poco.
Asique vamos a poner unos breves extractos del Primer Viaje a las Indias, basado en los diarios del Almirante Cristóbal Colón, compilado por Fray Bartolomé de las Casas:
Martes 25 de diciembre, día de Navidad.
... Serían las once horas de la noche acordó (Colón) echarse a dormir, porque había dos días y una noche que no había dormido. Como fuese calma, el marinero que gobernaba la nao acordó irse a dormir, y dejó al gobernario a un mozo grumete, lo que mucho siempre habia el Almirante prohibido en todo el viaje, que hobiese viento o que hobiese calma... y las aguas que corrían llevaron a la nao sobre uno de aquellos bancos. Los cuales, puesto que fuese de noche, sonaban que de una grande legua se oyeran y vieran, y fue sobre él tan mansamente que casi no se sentía. El mozo, que sintió el gobernalle y oyó el sonido de la mar dio voces, a las cuales salió el Almirante y fue tan presto que aún ninguno había sentido que estuviesen encallados.
... Y las aguas menguaban y estaba ya la nao la mar de través, no viendo otro remedio, mandó cortar el mástel y alijar de la nao todo cuanto pudieron para ver si podían sacarla; y como todavía las aguas menguasen no se pudo remediar...
(el rey)...envió toda su gente de la villa con canoas muy grandes y muchas a descargar todo lo de la nao. Y así se hizo y se descargó todo lo de las cubiertas en muy breve espacio.
26 de Diciembre
Porque es cierto (dice él) que si yo no encallara, que yo fuera de largo sin surgir en este lugar, porque él está metido acá dentro de una grande bahía y en ella dos o tres restringas de bajas. Ni este viaje dejara aquí gente, ni aunque yo quisiera dejarla no les pudiera dar tan buen aviamiento ni tantos pertrechos ni tantos mantenimientos ni aderezos para fortaleza. Y bien es verdad que mucha gente de esta que va aquí me habían rogado y hecho rogar que les quisiera dar licencia para quedarse. Agora tengo ordenado de hacer una torre y fortaleza, todo muy bien, y una grande cava...
...que si no fuera por la traición del maestre y de la gente, que eran todos o los más de su tierra, de no querer echar el ancla por popa para sacar la nao, como el Almirante los mandaba, la nao se salvara... de todo lo que en la nao había no se perdió ni una agujeta, ni table ni clavo, porque ella quedó sana como cuando partió, salvo que se cortó y rajó algo para sacar la vasija y todas las mercaderías, y pusiéronlas todas en tierra y bien guardadas, como está dicho.
El epílogo seria la masacre de los habitantes de aquel asentamiento por los nativos... pero esa es otra historia.





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