Castro de Viladonga.


Hace unos días, de camino a mi aldea (Xudán, otra historia que os contaré...) pasamos por el desvío al Castro de Viladonga, un clásico de la arqueología gallega de obligada visita, al menos para el que suscribe.


Es fácil reconocerlo como un castro al uso de esos que hay a millares por Galicia, pero las excavaciones desde el año 1971 han descubierto que es algo más que eso: la ocupación principal del asentamiento tiene una cronología del siglo II-V después de Cristo, sobretodo en los tres últimos siglos de esa cronología.



La sucesión de fosos, parapetos y terrazas que delimita exteriormente el poblado alcanza unas 4 Ha. de las que el recinto principal (de forma cuadrangular irregular, 100x95 m.) ocupa casi una cuarta parte.

La muralla principal, de mampostería de esquisto alcanza una altura de 12 a 14 m. hacia el exterior, y el paseo por ella permite divisar el complejo urbanismo interior en todo su esplendor.

Este castro galaicorromano/tardoantiguo actualmente está protegido con la máxima figura patrimonial, bien de interés cultural, y sigue siendo objeto de excavaciones arqueológicas periódicas, que permiten ampliar la información de uno de los yacimientos mejor conocidos de Galicia.


Uno de los dos áureos de Arcadio localizados.

Claro, uno viendo esto no deja de preguntarse cuantos castros de esta época quedan por descubrir en Galicia, castros que no son castros, en el sentido cultural (que no tipológico) del término, pues se inscriben en una fase claramente galaicorromana avanzada. Si no hubiera aparecido este ejemplo, quizás a día de hoy seguiríamos pensando que el tópico de los romanos obligando a los galaicos a abandonar los castros y bajar al valle, a habitar aquellos vicus de calles rectas y casas cuadradas hasta el fin de sus días. La historia siempre es más compleja que nuestra visión de ella (afortunadamente) y nuevos hallazgos nos obligan a replantear la "teoría oficial" cada vez.

Quizás podamos extraer la moraleja de sitios arqueológicos como este de que dentro de los fenómenos historicoculturales existen muchas causalidades (y casualidades) que saltan de la regla o de la clasificación estandarizada en la que insistimos en querer encajar al mundo.

Tenéis el enlace al vídeo explicativo aquí



Se me olvidada! Se encuentra a unos 23 km. de la capital, Lugo y cerca del Km. 70 de la N-640 (Lugo-Oviedo). Es muy recomendable su visita, y más si os apetece hacer un poco de turismo interior, desahogado de los atascos de la masificada costa playera. Su acceso (al igual que el museo de sitio) cómodo (en coche hasta casi su entrada) amplio en horario de apertura y gratuito.

La información del museo y toda su colección on-line en este enlace, aqui


Comentarios