A Porta da Mámoa en Compostela.
Tengo muy retrasadas muchas cosas que contaros por aquí y que espero ir poniendo al día en breve... últimamente el trabajo es desbordante (lo cual también es muy bueno) y me quita demasiadas horas de sueño y de asueto... y tiempo para escribir.
Recuerdo la multitud de veces que subía (y aun subo, de vez en cuando) por el Hórreo a la facultad de Historia, a las clases o a la Biblioteca. Y muchas muchas veces recuerdo la historia de esta puerta del Casco Vello. No estoy seguro si fue el profesor Rodríguez Casal o el profesor Acuña Castroviejo el que nos contó que tal nombre del sitio por donde siempre entraba (Porta da mámoa) se debía a la más que probable existencia antigua de un enterramiento tumular (¿megalítico?) en la zona.


Sea en la zona de la Plaza de Galicia, donde estuvo el desafortunado edificio Castromil, o más pegado al recinto amurallado, el caso es que las referencias a ese topónimo inequívoco hace referencia en esta ubicación a ese tipo de yacimiento, y desde hace tiempo, pues ya aparece claramente referido en la documentación medieval de los siglos XII al XIV.
sido de esa mámoa, probablemente destruida tempranamente con el desarrollo urbano de la ciudad. Me preguntaba siempre, y me pregunto, si quedará algún resto oculto en algún rincón del asfalto santiagués... y también me pregunto donde estarán las demás, porque las mámoas, como las desgracias, nunca vienen solas.





Comentarios
Publicar un comentario