Valparaíso. Recuerdos del Castillo de Eirís.

Es interesantísimo recopilar la visión que la gente tiene del Castillo de Eirís. Obviamente, hasta que el desarrollismo urbano ha transformado rápidamente este espacio en que nos hallamos, estábamos hablando de un entorno rural, relativamente aislado (aunque comunicado) de la ciudad de La Coruña.

Ya comentamos en su momento (link) toda las leyendas que se generan entorno a un espacio tan relevante. Prácticamente todos los vecinos tienen de algún modo algún recuerdo que los vincula a este edificio. Recuerdos que intentamos recopilar y dejar registrados para el futuro... porque no debemos olvidar que esos recuerdos de ese espacio, de un paisaje rural, probablemente fosilizado durante centurias, genera un microcosmos riquísimo para la etnografía, pero también es historia viva, recuerdos y datos, en su mayoría perdidos, o no registrados, sobre nuestro yacimiento.

Sería muy prolijo enumerarlos todos, y obviamente alguno debemos cogerlos con pinzas, tener cautela. Sin embargo, la información y la carga sentimental, simbólica y como elemento referente en el entorno es tan fuerte, que solo por eso valdría la pena recuperar el espacio. Si solo pensamos en lo que significó para tantas y tantas personas que llevan viviendo aquí décadas, ya se justifica el interés en rehabilitar este espacio. Si a esto, le añadimos un interés histórico/arqueológico, y la necesidad moral de actuar e integrar un espacio público desaprovechado e incluso marginal, dentro de un parque público, ya tenemos más que suficientes justificaciones para acometer este proyecto.

Fantasmas en el piso de arriba, túneles por los que se oía el mar, sótanos y pozos, huecos que escondían vajillas preciosísimas, laberintos, recuerdos de escuelas, carros y bueyes, historias de niñez... son tantos y tantos recuerdos que nos enseñan cada día en Valparaíso (nombre inadecuado, que para entendernos de momento mantendremos) que es un verdadero placer, un deleite pasar horas escuchando lo que nuestros mayores aún nos tienen que explicar y enseñar de lo que ha sido este castillo. Al fin y al cabo, la historia y la arqueología ya no son hechos objetivos, por irreproducibles... y cada día nos cuentan un nuevo relato sobre lo que es o lo que fue este edificio. Mil vidas y mil historias que apuntaremos. Todas.


Comentarios

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  2. Muchas veces es más interesante la historia que popularmente se atribuye que la historia real del elemento.

    Bonita entrada, se nota que le has cogido cariño al yacimiento.

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    Respuestas
    1. Más interesante no, más literaria quizás... las dos tienen importancia cuando hablamos de vínculos emocionales con el patrimonio. Generan una intrahistoria no específicamente histórica, pero interesante desde multitud de puntos de vista. al fin y al cabo, los yacimientos se construyen en el imaginario colectivo de esta manera, en procesos seculares que en este caso estamos empezando a ver.
      Me gusta el yacimiento porque conecta con la gente, es agradecido y devuelve el cariño que le deposita la gente ahora que lo estamos remozando un poco. Rescatar del olvido un yacimiento puede ser tanto o más importante que la información científica que pueda generar esa actuación.

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