El Castellot.

Hace pocos días he venido de los Pirineos, de la Cerdanya, de disfrutar de una semanita de vacaciones disfrutando, o sea, excavando. Me he ido a una excavación animado por unos amiguetes y me he vuelto con muchos más, porque, por mucho tópico y mucho que digan, allí siempre encuentro buena gente y me siento como en casa.



El Castellot es uno de esos yacimientos arqueológicos tan diferentes y rompedores (al menos para los que estamos acostumbrados a las realidades del NW) que uno no para de darle vueltas a la cabeza cada segundo que está allí. No voy a hablar del poblado Ceretano (íbero) primigenio, establecido allí controlando la vía de discurre a sus pies, y que dejó de funcionar con la llegada de Roma y la creación de la cercana población de Julia Libyca.

Voy a hablar de la iniciativa del Conde de Cerdanya que, cual rey castellano plenomedieval,  en el siglo X d.C. decide crear un poblado allí, sobre el antiguo asentamiento íbero. Este asentamiento continuó habitado hasta el siglo XII, quizás también aprovechándose su posición privilegiada de control de la vía para el comercio.

Lo rompedor, al menos para mi, es el diseño unitario del poblado medieval. Un diseño exnovo, que no reaprovecha nada de la traza íbera, ni siquiera al encontrarla (aunque es obvio que si se aprovecharían de los materiales) a la hora de establecer el planeamiento urbanístico medieval. La creación primero de una muralla perimetral en (pseudo)spicatum que delimita el espacio habitacional, y que recuerda mucho a los restos de la muralla (y condiciones de creación) de la antigua Gasteiz, que nos enseñaron en el pasado JIA.

Posteriormente lo dividen en módulos adosados a la muralla, tambien de "spicatum". Los modulos son regulares, simétricos, y cada uno de ellos se subdivide en compartimentos... bastante similares e igualitarios. Si no estuviera tan clara su cronología, apostaría a una fortificación tardoantigüa, de esas de control  de rutas o pasos y con guarnición militar.... pero no.

Como probablemente el asentamiento fue abandonado progresiva y pacíficamente para la creación de una villa en el valle, más abajo, quedan pocos restos arqueológicos, porque como el lógico se llevaron todo lo útil o fácilmente transportable. Pero los restos que quedan son muy sugerentes, con estancias que denotan una cierta especialización e inciden constantemente con sus restos en una planificación y diseño unitario del conjunto. 

Y aún falta por localizar alguna estructura superior de poder (Palacio? castillo? iglesia?) que centralice el espacio y su cuidado urbanismo...  o espacios públicos, que aún está por localizar... aunque eso son opiniones personalísimas del que suscribe... pajas mentales, vamos. Aún es pronto.

El poblado medieval del Castellot no se volvió a ocupar, y allí están esa pequeña cápsula del tiempo plenomedieval sus restos para que un fructífero trabajo a años vista pueda romper más de un esquema mental de muchos que hemos tenido el placer de compartirlo, y disfrutarlo... que sea por muchos años. 


Podéis ver el vídeo de la noticia de este año sobre la excavación, Aquí

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